Migraciones

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Titanic

sé que la desgracia está entre nosotros,

no ahora, tampoco el año próximo,

todavía somos jóvenes, pero eso

se pierde enseguida

 

Fabián Casas

 

 

Esta mañana cientos de personas transbordamos

de una línea a otra del metro de la ciudad

bajo una versión instrumental del tema de Titanic,

camino (seguro) a la dulce tragedia del amor

o a una muerte irremediable en una inmensidad indiferente

 

 

El hierro es la muerte para las estrellas

 

Se retuercen en su juventud,

pero sólo son pinche carne pudriéndose

 

Tenemos la carne

 

Eran las siete o las ocho de la mañana,

cuando subimos al auto y giramos hacia al sur

con rumbo al punto exacto para marcharnos

y no vernos nunca más, viejas canciones en movimiento

nos recordaron la inmensidad del cosmos y el amor

de nuestra etapa secundaria

 

en ondas eléctricas y efectos espaciales,

lo lindo de una mañana con amigos

y lo mucho que los ciclos de nuestras vidas

se parecen a los de algunas estrellas

 

todas comienzan quemando átomos ligeros

y continúan hasta llegar a elementos más pesados,

las estrellas más grandes hacen lo mismo

hasta llegar al hierro

 

un elemento con tantos protones

que después de fusionarse no se obtiene energía saliente

que contrarreste el peso de la gravedad,

entonces la estrella colapsa en una gran explosión

formando un agujero negro

 

así, nosotros insistimos en las sustancias más ligeras:

como algunas drogas, como una esquina de la felicidad,

como viejas canciones a la velocidad del verano

o como la sensación del amor en películas tontas

 

hasta que un día se consumen en sí mismas

y llega la enfermedad o el suicidio, luego

el espacio que ocupamos en los recuerdos de algunas personas

forma un huequito que atrapa la luz

 

 

 

Año nuevo

 

Según nuestros cálculos

la tierra dio una vuelta más a su sistema

 

a veces creo que por la inercia de la velocidad

algunas personas vuelven al lugar

donde su trayectoria es igual a cero

 

muy cerca de las cosas que llamamos familia

o muy cerca de sus madres

o del lugar donde alguna vez estuvieron

 

con el deseo (según las veces más o menos fuerte)

de que una noche más de borrachera

reinicie el ciclo de los días

 

las ganas de ser otro o siempre el mismo

y nunca, nunca poder serlo.

 

 

Señales de carretera

 

nos recordarán que hace mucho sobrepasamos todos los límites

y ha pasado tanto tiempo que en algún momento del viaje

nuestra sangre se volvió quién sabe qué combustible

 

 

Bonus track

 

Sin salir de la ciudad

 

el viento entre los árboles

es un atajo al mar

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