Darío Carreto nació en la ciudad de Alcalá de Henares-Madrid (España) y actualmente reside en la Ciudad de México.
Estudió en el Instituto Español Luis Vives y se ha concentrado en desarrollar sus talentos sobre todo en el campo cinematográfico como escenógrafo, decorador, ambientador, director de arte y diseñador de producción.
Fue nominado a los premios ARIEL en la categoría de “Mejor Dirección Artística” como mejor Diseño de Arte en las películas NICOTINA (2003) y EL CARNAVAL DE SODOMA (2006); también participó como Diseñador de Producción en la película MARIACHI GRINGO (2012), la cual fue seleccionada como mejor película en el Festival de Cine de Guadalajara 2012. Asimismo, ha trabajado como Director de Arte en innumerables comerciales para reconocidas marcas en México e instituciones del gobierno mexicano.
Sobre lo que lo inspira, el propio Darío ha dicho:
“[…]Mis inicios siempre fueron dentro del contexto de mundos mágicos, elfos, gnomos, animales antropomorfos, paisajes de lugares imaginativos, en fin algo que nunca pude concretar y que deje en el fondo de mis recuerdos formando parte de esa creatividad que no sabía cómo sacar a la superficie, pero que ha alimentado mi trabajo profesional, dotándome de unas herramientas creativas poderosas .
A estas alturas de mi vida, donde la creación artística es mi trabajo del día a día, he llegado a la conclusión que tengo que dar salida a todo ese mundo imaginativo, creativo, a veces poco convencional pero que tienen un mensaje actual, incluso en sus personajes mitad mito, parcialmente humano, de lo que siento y lo que pienso.”
Bailemos un danzón por Jennifer Orozco
La música se detuvo
y logré verte al fin
parado sobre el Universo
sosteniendo mis manos
No te detengas, dijiste
bajé la vista y me di cuenta que
giraba también
no puedo…murmuré
El danzón volvía a comenzar
ojos sobre nosotros
no te detengas, dijiste
¡no puedo!, grité
Sonreíste
Sentí los ojos sobre mí
cámaras
luces
no te detengas, murmurar
Lloré al saber
que nunca podría
detenerme de nuevo