
Comenzar el día tendiendo la cama puede parecer algo insignificante, sin embargo, es un gran paso para comenzar todas aquellas actividades que nos hacen únicos.
Existen muchas personas que disfrutan del silencio pues en él encuentran tranquilidad, pero también existen aquellas personas a las que les fascina el ruido. Es normal pensar que a muchas personas les agrada escuchar música, pero no en todo momento. Es difícil imaginar que alguien se meta a bañar y ponga música a todo volumen para disfrutar de la ducha, sin embargo, con el pasar de los días no solamente se vuelve una costumbre, sino que forma parte de una identidad propia que distingue a una persona de las demás, se vuelve única. También hay gente que posee joyería y casi siempre la utiliza por pura estética; sin embargo, también existen aquellas personas que atesoran objetos a partir de un recuerdo o emoción y utilizan esos objetos para una reunión importante. También existen personas, aunque pueda parecer extraño, que besan sus collares o relojes, pues representan algo muy importante.
Por último, pero no menos importante, también están las personas que disfrutan y aprecian de cada momento de su vida. Sobre todo, aquellas que se detienen siempre un momento, ya sean minutos o segundos, a contemplar la vista que les regala el surgimiento de un día por las mañanas, para luego dirigirse con rumbo incierto hacia todo lo que va a suceder durante el día. Las personas que contemplan los momentos están listas para ver el día caer mientras vuelven a casa. Luego aprecian toda la belleza de la noche.
Los rituales diarios que realiza cada persona son únicos, especiales y diversos: desde el simple hecho de escuchar música mientras uno se baña o trata de conciliar el sueño en el transporte, hasta poder apreciar los pequeños y grandes detalles que nos regala el universo cada día.