
Exhalación que desliza los labios.
Adiós para siempre,
hasta que reencarne en tu nombre.
Adiós al principio de inocencia inmortal,
hasta que reencarne en otra palabra,
hasta que el sol sea nuevo.
Adiós… una palabra resuena bajo la tierra de mi cuerpo.
Es adiós para siempre
recuerdo infinito
segundo cristalino.
Adiós a tu nombre y la pausa en un monumento.
Adiós a esperarte toda la vida,
palabra en promesas de luna en el tiempo.
Una palabra sola… Adiós…
Los pájaros han llorado demasiado en la mañana
y las nubes han abrazado gotas de agua al respirar.
¡Adiós! Es mi exhalación que se desliza en los labios.
La muerte ha llegado llevándose aquel beso
que alguna vez nos dimos,
trayéndote en el átomo de notas en el cielo.
Es adiós para siempre
recuerdo infinito
segundo cristalino.
Adiós a tu nombre.
Es adiós a lo que te llevas de mí tras tu muerte
y nadie más se llevará.
Hasta que el sol sea nuevo.
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