
«Ya somos demasiadas, además, con todo lo que inventa la chaviza es necesario economizar espacio», dijo Motín.
«De qué hablas dude, si tú eres del tiempo de los corsarios. El futuro está con los activos digitales, espera a que llegue mi compa Metaverso y nos volamos a la mitad de ustedes», bufó Criptomoneda.
«Yo estoy con el galán rebelde, mis nueve letras cada vez pierden más la figura y su brillo de antaño», gritó Zalamería desde el final de las páginas.
«Mire señora larga, por aquí ya ni la usan y ya hasta me la andan cambiando por un 🥰», señaló Guasap.
«¡Santa Jesusa de las Letras, habló una de esas aberraciones textuales!» canturreó Tradición.
«Pues yo no me les voy. Sin mí su existencia no tendría sentido, así que ahí arréglense», gruñó Diccionario.
«Faltaba más, yo propongo un proceso democrático», expresó Elección.
«¿Elecciones? Aquí sólo hay un camino posible, pasen su coperacha y quien no tenga se sale de aquí», corearon al unísono Cohecho, Soborno y Extorsión.
«Pues, sí hay otro camino, estimadas. Mi amplia experiencia en el mundo empresarial me dice que debemos puntuar al talento y prescindir de los servicios de los menos útiles.»
«Usted es tan diabólico, Desempeño, no cabe duda de que el godinato le afectó las acepciones.»
«No se haga, Evaluación, que bien que disfruta conmigo haciendo sufrir.»
«Ya déjense de tonterías, hay varias de nosotras que nunca dicen nada. Yo creo que tendríamos que botar a Silencio y sus parientes.»
«Tiene razón, don Práctico, yo no me quiero ir y las aludidas no se defienden.»
«Pues claro, don Barba, se complican tanto por una elección tan obvia.»
«Y así fue como el mundo ahora es incapaz de callarse», indicó Conclusión.
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