Star Trek: centrismo y pensamiento humano

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Nibiru, planeta clase M. James T. Kirk y Leonard McCoy intentan alejar a los indígenas del volcán que está a punto de estallar, pues arrasaría con los nibirianos. Spock, a través de una llamada, les recuerda la Primera Directriz de la Federación Unida de Planetas en los viajes de exploración: no interferir con civilizaciones indígenas.

Evidentemente, desobedecieron y salvaron a los nibirianos de la extinción. Este universo, en el que los seres humanos han dominado por completo su propia naturaleza y la tecnología, se ha abierto a nuevos seres, nuevos mundos. Todo es posible, incluso que entre la música clásica esté un disco de los Beastie Boys o tengamos una tregua con seres de otros lugares en el espacio exterior. En Star Trek: Into Darkness (2016), la Tierra es el centro. Si hipotéticamente, el guionista no hubiera imaginado que es así, el soporte narrativo se caería.

Imaginemos que podemos quitarle el soporte narrativo a la teoría heliocentrista. Aristóteles tuvo razón y Copérnico y Galileo están errados: el centro del universo es el hombre, el productor del conocimiento. La Historia lo comprueba, no porque en ella se hable sobre el hombre y su interacción con la naturaleza (que también lo incluye) sino porque éste es quien la escribe y la reescribe.

Eurocentrismo, desde la perspectiva de cualquier continente que no sea Europa; etnocentrismo, desde la cosmovisión de quien no esté dentro de la comunidad o tribu; ¿judeocentrismo cuando se nombran pueblo escogido por Dios?; ¿androcentrismo desde que escribo la palabra “hombre” como genérico para hombres y mujeres? (No, los caracteres limitados no me permiten ponerme foucaultiana). Todos somos o hemos sido la otredad en determinado momento, ya sea para una sociedad o para un individuo, pero el poder siempre lo tiene el sujeto que enuncia la palabra; la palabra empodera aunque todos hemos sido un pronombre relativo, un quién: tan subordinados. Tan implícitos.

No podemos quitarle el soporte narrativo a la teoría heliocentrista porque la ciencia nos lo impide, y en la escritura de la Historia se han utilizado tantos recursos literarios para reflejar la realidad que podrían subjetivizarla como ciencia, pero sí podemos cuestionarnos y criticar la noción centrista de nuestro pensamiento. Seamos el Kirk y el McCoy de nuestra propia película y definamos qué es el volcán, porque nosotros podríamos ser los nibirianos.

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