
Una vez vi un bosque
me adentré
me volqué
al voltear
me perdí.
Hojas cálidas cayendo
ramas verdes cubrieron su cielo.
Me llamaron por mi nombre
gritaron tan alto que vi a donde no llega el hombre.
Caí en la pendiente cual hilo de sastre
olvidé que mi vida era un buque en lastre
descargué toda mi duda
la ira
mi vida
liberadas como el agua en una cascada.
Sin saber lo que buscaba
cansada supe que el camino acaba.
No era un sueño con fin descendente
eran respuestas de grado incipiente.
Como algo que no encuentra la gente
era yo
perdida en mi mente.
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