Por mi ciudad marchan millones de corazones y tanto de día como de noche hay sudores antiguos y sudores nuevos de su gente que trabaja, algunas veces a solas con…
2023
Algunos recintos eran perfectos y debieron quedarse intactos, así es como los guardo en mi memoria. Cuando visito ciertos lugares, mis recuerdos cobran vida y se me figura ver fantasmas….
Hace un par de días encontré a ojos de pantera en medio de aquel sendero, dormía tan plácidamente que me incitaba a querer visitar el maravilloso mundo de los sueños….
Ana era la ingeniera más destacada de la empresa donde trabaja, indudablemente gran parte de su éxito no se debía únicamente a su habilidad con los números, o a sus…
Creí que se trataba de los muertos en los cementerios o de gente enterrada viva en las calles. Parecía ser el único que lo escuchaba. Los peatones caminaban sin darse…
Me ofrecen un trago y recuerdo mi ciudad secreta. Esa ciudad de habitantes aturdidos, sin mucho equilibrio. Donde callé mi mente e intenté inundar el vacío. Donde el vómito es…
Habito la ciudad hundida, secreta, ciudad empedrada de nardos de muros altos de espinas. Arribo cerrando los ojos, quedándome en negro, mojando con la memoria la tez de mis…
Camino por las aceras amargas, un trecho de camino rodeado por el constante ajetreo de autos, que se ladran y muerden entre ellos. Camino por las aceras devoradas, por…
Quisiera ser mar para dejar que la corriente mezcle las preocupaciones de mi alma. Quisiera ser bosque para que el viento eleve mis luminosos pensamientos al cielo. Quisiera ser nube…
Soy imprudente y optimista. Tal vez esa sea la vida adecuada para mí. Me precipito, a ratos, hacia vacíos mentales y entonces me pregunto quiénes son ustedes para arrebatarme mi…
Venía del trabajo. Compró tres piezas de bolillo, y en el regreso, sobre su nariz reposaba como hormigueo el aroma de la carnicería. Antes de pasar enfrente, en su oreja…
Para L., que ya no puede enseñarme nada con sus ojos ígneos, y para él, que todavía no puede dejar de alucinar su fantasma. Oranzhev Anael Las obras de arte…
El escritor decidió renunciar. «¡Basta!», gritó mientras tiraba con furia todos los cuadernos y hojas al suelo; arrojó por la venta su ordenador de 20 mil pesos, así, sin importarle…
Considero ad nauseam que antes de ese día no hay nada para mí en este mundo. Sin embargo, yo salí del vientre de mi madre ese día, pero ya existía,…
Creía que el viaje despejaría su mente tan pronto tocara el agua. Pero no. Tenía el documento de Word abierto con el cursor parpadeando mientras Katya remojaba sus piernas morenas…